MATRIU BIOCLIMÀTICA

En respuesta a un entorno en proceso de transformación de un uso industrial hacia uno de  carácter más residencial, el proyecto propone una arquitectura que ponga en valor los espacios intermedios del edificio y el uso que se hará de ellos.

En planta baja, el acceso se plantea como una gran plaza semipública vinculada al pasaje y a la red urbana de ejes verdes. La plaza enmarca y potencia las visuales hacia la chimenea, que se convierte en protagonista de este espacio de acceso y socialización. El edificio ofrece así un espacio polivalente y amplio, capaz de acoger usos diversos: aparcamiento de bicicletas, espacio comunitario de reunión, zona de juegos…

Los espacios intermedios actúan como elementos estructuradores del edificio, matizando y potenciando la relación de las viviendas con el exterior. Se plantea una agregación con 5 viviendas por planta y un núcleo central, generando tipologías generosas y desjerarquizadas con buenas condiciones de iluminación y ventilación. Los espacios de circulación se entienden como espacios de relación comunitaria y bioclimáticos. Su tamaño y organización favorecen vistas cruzadas y buenos niveles de visibilidad e iluminación, consiguiendo así que sean espacios seguros e inclusivos.

Las viviendas son flexibles y adaptables a diferentes configuraciones familiares sin necesidad de obra. Todas las tipologías disponen de un espacio central polivalente, reconfigurable como sala de estar, estudio, jardín de invierno, sala de juegos, comedor… Este espacio bioclimático central organiza la vivienda y sus recorridos, estableciendo relaciones múltiples y diversas entre los distintos espacios de la tipología.

UMBRÁCULO

La propuesta refuerza el eje que comienza en la calle Valentín Gardeta, estructura la Ciudad Deportiva y culmina en las pistas de atletismo. Una apertura en el centro del volumen crea un espacio cubierto con vistas hacia las pistas, dando final a este eje urbano.

La volumetría, de baja altura y planta alargada —más cercana a la idea de “pabellón” que de edificio—, junto con unas fachadas ligeras y porosas, integran el volumen en el entorno natural en que se ubica.

Una cubierta en voladizo permite la protección tanto de las gradas como de los accesos e itinerarios del edificio. Se genera así un umbráculo, ofreciendo sombra en los meses cálidos y permitiendo la entrada de luz en los meses fríos. Bajo esta gran cubierta, los distintos de programas se ubican a las cotas necesarias para dar servicio a los equipamientos del entorno.

Se plantea una construcción sistemática, económica y sencilla; garantizando una ejecución ágil y eficiente. Sobre rasante, una estructura industrializada de acero reciclado define un volumen ligero y abierto. Su ensamblaje mediante uniones atornilladas define una construcción resiliente, favoreciendo su futura adaptabilidad, así como su posible densensamblaje y reutilización.

Bajo rasante, un zócalo semiprefabricado de hormigón asegura la durabilidad del edificio en su contacto con el terreno y el espacio público.

VIDA EN EL BOSQUE

El proyecto se sitúa en el parque Natural da Costa da Vela, cerca de la Playa de Nerga, en el Concello de Cangas. Se trata de un terreno en ligera pendiente y de gran valor natural, con una gran cantidad de árboles como carballos, castaños y laureles. 

Se propone un proyecto respetuoso con el lugar, estrechamente conectado con el paisaje. Los diferentes volúmenes se disponen en el terreno atendiendo a la posición de los árboles existentes, permitiendo vistas cruzadas entre ellos y hacia el campo.   

El proyecto consiste en una agrupación de volúmenes dedicados a zonas comunes y siete cabañas aisladas que hacen las veces de dormitorios. El conjunto de volúmenes se plantea con sistemas prefabricados, minimizando el trabajo en el terreno y reduciendo la cantidad de residuos durante obra.

El proyecto se construye con materiales ecológicos y de bajo impacto ambiental. Se propone una estructura de entramado ligero de madera elevada del terreno sobre bloques de piedra local y una fachada de listones de madera. Para el revestimiento exterior utilizamos la técnica japonesa de carbonizado «Shou Sugi Ban». Este método originario de Japón en el siglo XVIII se utilizaba tradicionalmente en zonas costeras para proteger la madera del salitre y la humedad.

CASA PABLO

La de Jánovas es una historia de resistencia, de un pueblo que lucha por recuperar su pasado. La intervención busca recuperar la memoria de la casa que fue, reconstruyendo la volumetría de la edificación original.

La planta, de reducidas dimensiones, se organiza en tres crujías equivalentes, favoreciendo la flexibilidad de uso de la vivienda. La franja central acoge los espacios distribuidores así como todos los elementos de conexión vertical entre las tres plantas (escalera, instalaciones…) liberando los extremos para estancias con usos intercambiables.

COSO

La plaza de toros se presenta a día de hoy como una infraestructura pública infrautilizada, con un uso que se concentra en muy pocos días a lo largo del año y un gran potencial. El concurso buscaba una propuesta que permitiera compatibilizar los programas festivos con uso de mercado durante el resto del año, revitalizando el edificio y mejorando sus instalaciones.

La propuesta plantea colocar una serie de módulos prefabricados en los espacios cubiertos de circulación, bajo las gradas existentes. Estas “cajas”, donde se sitúan los distintos puestos comerciales y de restauración, se diseñan con acabados resistentes que permitan soportar tanto el uso del mercado como el intenso uso de la plaza durante las fiestas.

Unas grandes puertas metálicas de guillotina permiten abrir y cerrar los puestos, modificando la percepción del edificio. Durante los eventos, las puertas se cierran para proteger los comercios, mostrando las gradas y explicando el carácter taurino del edificio. Durante el uso de mercado, las puertas se abren ocultando las gradas y convirtiendo a los comercios en protagonistas del espacio.

IBAVI – SES CLASTRES

El solar se encuentra bloqueado en el sudeste por una promoción de PB+3 que impide el soleamiento en la mejor orientación y bloquea la ventilación transversal. Se busca una estrategia capaz de revertir estos condicionantes de partida que garantice la calidad espacial y el buen comportamiento energético de las viviendas.

Para sacar el máximo partido de los recursos climáticos, se propone un esquema de “clastres” perpendiculares a la directriz del solar que permita vivir entre patios. Esta ordenación permite que las 24 viviendas, a caballo entre dos y tres exteriores, sean atravesadas por la brisa marina (embat) en la dirección longitudinal del solar y regulen su temperatura en verano. La geometría alargada y la orientación de estos patios favorecen el asoleo directo de las salas y la iluminación indirecta del resto de estancias por el reflejo en los paramentos de marés.

El proyecto reclama la calle como primer espacio doméstico. El paso peatonal de 3 metros de Juli Ramis al cual las edificaciones existentes han dado su espalda, se amplía visualmente con los accesos de “ses clastres” y se convierte en un primer vestíbulo pacificado. El segundo espacio de esta secuencia es la propia clastra o patio, que reúne los accesos en todas las viviendas haciendo innecesaria la presencia de núcleo de comunicación vertical. Como las posesiones de la isla, “sa clastra” es acceso, lugar de reunión y dispositivo climático: acumulando pluviales, permitiendo ventilaciones cruzadas y actuando como regulador térmico.

MN37

MN39 busca ofrecer un producto de calidad utilizando materiales y procesos lo más económicos y sencillos posibles, optimizando los gastos de producción y huyendo a su vez de una estética “lowcost”. Ello requiere gran atención a qué materiales utilizar y a cómo trabajarlos para simplificar sus componentes.

La lámpara se compone de 3 elementos:

– Una base realizada con 3 piezas de madera de composición cruciforme, simplificando el encaje de sus piezas y garantizando su estabilidad.

– Una pantalla de papel de pergamino de alta densidad cosido mediante la geometría del corte del propio papel.

– Un sistema eléctrico sencillo, en un discreto papel secundario en la configuración de la lámpara.

El diseño busca que el ensamblaje de los distintos elementos sea lo más inmediato posible. Todas las uniones de las piezas se realizan por el trabajo de su geometría, sin recurrir a tornillería o a adhesivos adicionales. Se busca reconocer y trabajar los encuentros entre los distintos materiales, utilizando sus uniones como recursos expresivos de la lámpara.

MB16

MB17 busca ofrecer un producto de calidad utilizando materiales y procesos lo más económicos y sencillos posibles: optimizando los gastos de producción  y huyendo a su vez de una estética “lowcost”. Ello requiere gran atención a qué materiales utilizar y a cómo trabajarlos para simplificar sus componentes.

La lámpara se compone de 3 elementos:

– Una base realizada con 3 piezas de madera de composición cruciforme, simplificando el encaje de sus piezas y garantizando su estabilidad. Las verticales permiten un montaje fácil de las piezas de la pantalla.

– Una pantalla cilíndrica mediante una celosía de cartón ondulado. El giro alterno de las piezas evita el deslumbramiento, tamizando y repartiendo la luz de forma uniforme.

– Un sistema eléctrico sencillo, en un discreto papel secundario en la configuración de la lámpara.

El diseño busca que el ensamblaje de los distintos elementos sea lo más inmediato posible. Todas las uniones de las piezas se realizan por el trabajo de su geometría, sin recurrir a tornillería o a adhesivos adicionales.

NUENO. PAISAJE HUMANIZADO

El municipio de Nueno se encuentra situado al norte de la hoya de Huesca, en las primeras estribaciones de la Sierra de Guara. Los 8 núcleos distribuidos a lo largo de su territorio, han sufrido con especial intensidad los efectos de la despoblación y del abandono, lo que ha permitido conservar inalteradas la morfología de los mismos y sus alrededores.

El eje principal del trabajo que se muestra es el análisis de las diferentes huellas del hombre sobre este territorio y su estudio a través de la consideración de las mismas como estratos superpuestos. La lectura transversal de estas capas nos proporciona información de la extensión e intensidad de la actividad humana a lo largo del tiempo pero, sobre todo, nos da una idea de la capacidad de transformación y adaptación a las distintas circunstancias del medio.

El contenido de la exposición se agrupa bajo tres conceptos: CAMINOS, CAMPOS Y PUEBLOS. El hombre habita, recorre y explota el territorio y en estas tres acciones, estrechamente interrelacionadas, lo antropiza progresivamente. Históricamente, la situación de los núcleos y su morfología estaban determinados tanto por la topografía como por las vías que los comunicaban y con los campos que los alimentaban. El trazado o construcción de unos u otros  se desarrolla atendiendo a los dictados del territorio. Esta relación de diálogo ya no es hoy tan clara pero todavía es reconocible en pueblos, caminos y campos del municipio. El conjunto de todos ellos constituye un paisaje cultural digno de estudio y conservación.

60 VPP INCASOL

El proyecto se desarrolla en 4 parcelas independientes dentro de un mismo ámbito urbano. Los accesos a los cuatro volúmenes se producen desde los pasajes laterales paralelos a la Ronda de Barceló, potenciándolos como ejes verdes peatonales. Las circulaciones se sitúan en el centro de los cuatro edificios liberando las fachadas para las viviendas. Las fachadas hacia las calles y los interiores de isla pacificados disponen de terrazas longitudinales, de forma que todas las viviendas puedan disfrutar de un espacio exterior propio.

El principal desafío del proyecto es cómo dar una respuesta unitaria a 4 parcelas independientes con características diversas (geometría, medianeras, profundidad, etc.). Para ello, no se diseñan tanto soluciones específicas para un volumen sino estrategias replicables al conjunto de los 4 edificios. Una única idea a nivel tipológico, organizativo y constructivo para las 4 parcelas para conseguir una propuesta coherente y homogeneizadora. La sistematización y simplicidad de los edificios consigue una construcción sencilla con costes optimizados.

La tipología ha sido desarrollada con la finalidad que las 60 viviendas tengan doble orientación favoreciendo el buen asoleo y ventilación natural de todas las estancias. Se plantean viviendas flexibles, adaptables a diferentes configuraciones familiares sin necesidad de obra. En este sentido, ante el elevado número de habitaciones individuales requeridas por el promotor, en todas las viviendas se plantea una habitación con un carácter más polivalente que puede funcionar como dormitorio, extensión del cuarto de estar, estudio, sala de juegos…

DESDE EL CENTRO

El proyecto busca preservar y actualizar una vivienda en un edificio modernista de Barcelona con más de 100 años de antigüedad.

La primera decisión parte de reconocer y valorar la tipología de vivienda existente y, a través de pequeños ajustes, potenciar sus cualidades. Para ello la intervención mantiene la disposición de las estancias, ampliando ligeramente el espacio del recibidor para flexibilizar su uso y facilitar que pueda acoger programas diversos.

Este espacio pasa a constituir el centro de gravedad de la planta, organizando accesos, recorridos y visuales a través de las distintas estancias. El espacio central  se convierte en protagonista y elemento distribuidor de la vivienda, eliminando pasillos y aprovechando al máximo su superficie útil.

Desde una actitud de reaprovechamiento se busca recuperar y reorganizar los elementos existentes en la vivienda: pavimentos, puertas, ventanas… reutilizando al máximo los recursos disponibles para minimizar gastos y preservar su valor histórico.

FUEGO Y ARCILLA

La cocina exterior se construye con ladrillo refractario prensado de 22x11x4cm que sólo se suministra en palés de 704 unidades. Estas piezas cerámicas presentan una tonalidad similar a las formaciones geológicas de arcilla existentes en el lugar, estableciendo continuidad material entre terreno y obra.

El apoyo de los estantes horizontales, la regulación de altura de las parrillas, los celos de ventilación… La colocación diferenciada de estos 704 ladrillos da respuesta a las diferentes necesidades de la obra. El programa se traduce en dos sistemas materiales:

– Espacio de cocina: Espacio superior opaco, cerrado. El aparejo permite contener el fuego y facilitar el trabajo de cocina. El giro de hiladas alternas permite colocar la parrilla a diferentes alturas.

– Estantes de apoyo/ leñero: Espacio inferior abierto, transpirable. La celosía de ladrillo permite la ventilación cruzada secando la madera y evitando que la humedad se acumule.

Concebida desde la autoconstrucción, la obra se ejecuta con mano de obra no especializada, inexperta, obligando a pensar con especial intensidad la ejecución desde el inicio del proyecto. Decisiones como el uso de ladrillos enteros, sin cortes, van dirigidas a facilitar la puesta en obra.

A través del uso del ladrillo, la construcción de la obra busca sintetizar y expresar las condiciones marcadas por el lugar, los materiales, el programa y el proceso de la obra.

10 VPP IBAVI

Ubicado Santa Margalida (Mallorca), se plantea un edificio construido con materiales locales y/o de bajo impacto ambiental. La estructura exterior se resuelve con piedra de marés de canteras locales, dando lugar a una construcción robusta y duradera y garantizando la integración del edificio en su entorno. El interior se resuelve mediante una estructura horizontal de paneles prefabricados de madera y una estructura vertical de muros de carga de ladrillo local para garantizar la viabilidad económica de la obra.

La investigación tecnológica del proyecto recae sobre cómo optimizar los espesores de estos elementos estructurales y reducir al mínimo el material empleado en obra. En este sentido, el giro de forjados en crujías alternas permite repartir al máximo la carga y asegurar la traba del conjunto, utilizando muros de carga más esbeltos y abaratando su ejecución. Del mismo modo, los forjados de madera se plantean con un sistema de paneles prefabricados, facilitando su montaje y agilizando su ejecución en obra.

La disposición al tresbolillo de las estancias organiza las viviendas. Las tipologías se distribuyen en torno a un núcleo central, generando recorridos circulares con largas visuales que amplían la percepción espacial de la vivienda. El recorrido del sol acompaña su uso a lo largo del día.

El proyecto busca dar respuesta a la demanda de confort de las viviendas desde la propia forma de la arquitectura consiguiendo, mediante el uso sistemas pasivos (ventilación cruzada, galerías captadoras, inercia térmica…), reducir a 0 el consumo de energías primarias no renovables.  La organización en planta da lugar a viviendas de escasa profundidad y doble orientación garantizando la ventilación, cruzada y la captación de las corrientes de aire dominantes.

CASA DEL ARCO

La vivienda se ubica en la cota superior del solar, aprovechando la topografía existente para optimizar la iluminación y las vistas. Taludes y bancales, las herramientas tradicionales para trabajar la topografía, resuelven la implantación dando continuidad al paisaje de la localidad. Situada sobre un terreno arcilloso de escasa resistencia, se plantea una estructura de muros de carga que permita distribuir lo máximo posible el peso del edificio, recuperando la construcción muraria del lugar y garantizando la estabilidad del terreno. La casa se define como un volumen compacto y sencillo con cubierta inclinada a dos aguas, en continuidad con las construcciones tradicionales de la zona.

El estar configura el espacio central de la casa. A través de distintos espacios intermedios como porches y galerías, se relaciona con el exterior recibiendo iluminación y vistas de todas las orientaciones. La vivienda funciona como un reloj solar: desde su centro acompaña el recorrido del sol a lo largo del día estableciendo una estrecha relación con su entorno.

Esta construcción muraria da lugar a un edificio de elevada inercia térmica, que aprovecha el recorrido solar y los vientos principales para reducir la demanda a lo largo del año. El espacio central funciona como elemento de regulación térmica. En los meses fríos, la colocación del espacio de mayor actividad y con más exigencia térmica en el centro de la vivienda permite acumular el calor en su interior reduciendo las pérdidas y distribuirlo desde ahí hacia el resto de las estancias. En los meses cálidos, la ventilación cruzada a distintas orientaciones de la vivienda permite disipar la carga interna del edificio generando unos espacios sombreados y frescos. El sistema de espacios intermedios perimetrales actúa como protección frente a la radiación solar en las orientaciones más expuestas y genera un conjunto de estancias que matizan y potencian la relación de la vivienda con el exterior.